En MonCiel Queremos:

¿NUESTRA EMPRESA?

Hola, bienvenidos a Mon Ciel, somos unos padres profesionales, trabajadores y apasionados por una vida feliz, natural y en familia.

Tenemos dos hermosas hijas: Luisa y Sara. Sara desde que nació tuvo reflujo y episodios de tos constante; siempre pensamos que era parte del día a día, los cambios de clima, los juegos con niños, el ir a la escuela… Sin embargo, empezó a incomodarnos ver su piel reseca, su tos, su dolor de estómago, su mal genio y las citas continuas con los doctores, clínicas y farmacias. En el fondo sabíamos que depender de tanto medicamento, no estaba bien, por lo menos no es el futuro que esperamos para ella. Nos armamos de valor y decidimos descubrir la causa de todas sus dolencias; fue así como con la ayuda de un gastroenterólogo, nutricionista y pediatra, y después de exámenes y esperas, supimos que Sarita, que en ese entonces tenía 4 años, era alérgica al chocolate e intolerante al trigo.

En ese momento pensé muchas cosas:
¿Qué significa eso?, ¿Qué implicaciones tiene?, ¿Podrá volver a comer su pan suave y gordo al día?, ¿Se solucionará?
No le daré lo que no pueda comer ¡y listo!

Aclaré mis dudas con los médicos, cambié mis novelas históricas y revistas de running, por revistas y libros de salud, nutrición, dietas y recetas. En ese entonces, empecé a vivir la desinformación, escases de productos idóneos, altos costos y el difícil manejo en el colegio y momentos sociales.

¡Aprendí que el trigo se encuentra hasta en la sopa! Junto al gluten, nos invade en la mayoría de los alimentos, bebidas, embutidos, snacks, hasta productos de aseo y belleza. Entonces pensé en prepararle todas sus comidas y sobre todo, su tan adorado pan suave, gordo y ¡calientico!

Con una recaída de salud de Sarita, por un cuidado a medias en su alimentación; entendí que la dieta no es opcional y que debe ser de por vida. Es lo único que recuperará su intestino a medio andar, la escasa absorción de nutrientes y la atrofia en las vellosidades intestinales, la cual por descuido, pueden terminar en cáncer.

Esto transformó mi forma de pensar y vivir. Reconocí que esta era la oportunidad de tomar el camino correcto en la nutrición de mi familia. Renuncié a mi trabajo y decidí dedicarme por completo a la salud de mi familia; con lo cual creció un gran afán por ayudar y facilitar este gran cambio en la vida de más personas y sobre todo, de los niños y niñas que deben convertir esta situación en una oportunidad para aprender y disfrutar el placer de comer lo que su cuerpo necesita.

Por esta razón, con mis hijas y esposo, decididos a no dejar la vida tranquila y des complicada que nos gusta, por el cambio correcto hacia una dieta especial; hemos creado a Mon Ciel, para compartir la información necesaria, cuidar y consentir a niños, jóvenes y adultos con alimentos saludables y deliciosos que hagan de sus dietas, un placer especial. Queremos llevarlos a ti, sin ningún tipo de contaminación, acompañar y facilitar tu vida.

Mon Ciel es un sueño hecho realidad, que nace de un sentir propio. Nace porque:
  • Entendemos lo que es buscar y buscar en diferentes lugares; de uno en uno, los productos que necesitas
  • Sabemos lo que es encontrar comida sin gluten y luego ver como pierde sus propiedades al estar almacenada junto a los productos tradicionales
  • Entendemos que una dieta especial no es para una sola persona, es para toda la familia; y mucho más cuando hablamos de nuestros hijos
  • Sabemos lo que es mercar mirando los ingredientes de todo lo que llevas al carrito.
  • Entendemos lo que es encontrar la comida que necesitas; pero que no te gusta
  • Sabemos que comer diferente, es difícil. Pero también entendemos que esto, más allá de ser un obstáculo es la oportunidad perfecta, para transformar tu estilo de vida y la de tu familia.
Queremos apoyar el camino hacia una alimentación saludable, deliciosa y sostenible. Ayudar a las madres que en sus ocupadas vidas, deben sacrificar lo saludable y delicioso en las loncheras de sus hijos; a lograr un equilibrio en todos los roles en la vida.
Buscamos muchas alternativas y lugares. Estaba claro que nadie nos iba a entregar la vida ideal. Por eso, nosotros teníamos que crearla.